¡El día de la ELECCIÓN!
¡El
día de la ELECCIÓN!
Las partículas de sol, levantaron mis
alas, para llenarme de pasión, por la ideas y realidades nuevas, como pensante
y curioso. porque la vida es un milagro, ante los ojos que tienen un propósito
de vida y más para los que creen en una vida cambiante y eterna, porque saben
que hay algo nuevo, después de esta emocionante experiencia.
Pero, la vida, es una aventura
compartida, se necesita de otros, para
liberar nuestras emociones, siendo almas construidas por FE
y la FE se construye, con emociones y afirmaciones.
Por eso Amaré enojarme, porque me
permite sentir la fuerza de mi espíritu. Disfrutaré de mis miedos, porque
entrenan mi alma para estar prevenido y atento. Demostraré mi alegría, porque me
permite elevar la sencillez de mi espíritu.
El día empieza con un ¡Buenos Días!, un
sonido que capta mis oídos. Pero, no necesariamente todos los hombres, captan
este sonido. Sin embargo, todos pueden percibir, la fuerza que se utiliza en la
entonación de este sonido, utilizando los movimientos del cuerpo, como una
medio infalible de comunicación de la verdad. Aunque tristemente, se ha aprendido manipular la
verdad de la comunicación escrita y hablada.
Con toda la energía, la mente es capaz
de hacer visible lo invisible, percibiendo la materia, a través de olores,
texturas, colores, sonidos y sabores, para captarlos y llenarlos en cajas
pensamientos, que inventan formulas, para solidificar la materia.
Los hombres hemos aprendido, a nombrar
el tiempo, para no perdernos en el círculo del tiempo. Un mañana de domingo,
tomar un puñado de gotas de agua, para refrescar el rostro, porque debemos ser
contribuyente a una Ley del Universo “Todo
debe moverse y transmutarse, para no morir” así se mueve el sol, se muestra
inmortal, porque siempre busca métodos y sistemas de transmutación, para
expandirse y vivir, por ejemplo, el grano de maíz se planta en la tierra y para
empezar a crecer, necesita captar y consumir
la energía del sol, para generar más granos, cuando este maduro, el
hombre toma las semillas, las muele y las transforma en masa, para consumir la energía del sol, acumulada
en el maíz, energía que necesita el hombre para vivir y llegará el momento,
cuando el alma del hombre esté listo, para elevarse a la presencia de Dios,
dejará caer en la tierra su cuerpo físico, para devolver la energía del sol que
consumió, para volver a nutrir otra semilla de maíz.
Es el milagro del sol que sustenta la
mesa, para potenciar el cuerpo que lleva en su adentro un Alma pensante, porque
el sol, alimenta el interior y el exterior del cuerpo humano, le proporciona
las herramientas, para controlar el nivel de energía que necesita, para ver y
obrar milagros.
Comentarios
Publicar un comentario
¡Gracias por estar aquí!