¡Mis sueños en Paxtocá!
No cabe duda que Dios elije el mejor lugar para cada uno de nosotros. Paxtocá es y ha sido el mejor lugar del mundo, porque en ella aprendí que el trabajo es el secreto para tener éxito en la vida. Como olvidar mis primeros años de conciencia, cuando nos correspondía pastorear las ovejas y las vacas de la familia, con mis hermano, la hacíamos de jinetes, para nuestra suerte, jamás nos descubrieron, por nuestros padres, como adoramos ir en los barrancos, donde podíamos buscar cerezos. Más tarde llegaban nuestros amigos y vecinos, cada quien con su propio estilo y apodo, nos tocaba jugar nuestras chamuscas, toda una experiencia bajo la lluvia, como olvidar esos momentos perfectos, donde no teníamos prejuicios, fuimos y somos felices en Paxtocá. Como olvidar las primeras lluvias, con nuestras botas de hule y otros sin zapato, saltábamos y corríamos en los charcos de agua, shucos y feos, niños locos, pero felices en medio de la naturaleza, porque no había nadie quien n...